Teatro Imperial: 25 años desde que la Universidad de Nariño devolvió la vida a un patrimonio cultural
El 23 de junio de 2001 quedó marcado como una fecha histórica para la Universidad de Nariño y para la cultura del sur de Colombia. Ese día, el Teatro Imperial volvió a abrir sus puertas tras un proceso de recuperación integral liderado por la Universidad, una decisión institucional que permitió salvar uno de los escenarios patrimoniales más importantes de la región.
Al cumplirse 25 años de este acontecimiento, la Universidad de Nariño conmemora no solo la reapertura de un edificio, sino la salvación de un símbolo de identidad, memoria y vida cultural que había estado al borde de la desaparición.
El Teatro Imperial, conocido como “El Decano de los Teatros del Sur”, nació del impulso del empresario Rafael Villota Chaves, quien a comienzos del siglo XX soñó con un espacio dedicado al cine y a las manifestaciones artísticas. Su construcción inició en 1922 bajo la dirección de Belisario Ruiz, con una estructura en forma de “U” de cinco pisos en tapia pisada, adobe y madera, compuesta por platea y cuatro niveles de palcos. Posteriormente, en 1934, el ingeniero Samuel Chávez diseñó la emblemática fachada que lo consolidó como una joya de la arquitectura republicana.
Durante sus primeras décadas, el teatro fue escenario de cine mudo, espectáculos culturales y grandes eventos que marcaron la vida social de Pasto. Sin embargo, con el paso del tiempo, su deterioro estructural y los cambios en su administración lo llevaron a perder su vocación cultural. En la década de los noventa, el teatro llegó a funcionar como sala de cine para contenido para adultos, situación que evidenció el abandono de este patrimonio.
Frente a este panorama, los propietarios del Teatro Imperial acudieron a la Universidad de Nariño en busca de una alternativa que permitiera preservar el inmueble y evitar su pérdida definitiva. En aquel momento, bajo la rectoría del Dr. Pedro Vicente Obando, la Universidad asumió el reto de adquirir el teatro, reconociendo su enorme valor histórico, arquitectónico y cultural para la región.
La decisión institucional de comprar y recuperar el Teatro Imperial constituyó una apuesta trascendental por la preservación del patrimonio cultural del departamento. Gracias a esta gestión fue posible iniciar el proceso de restauración integral del inmueble, devolviéndole su función como escenario para el arte, la cultura y el encuentro ciudadano.
La restauración del teatro implicó una inversión cercana a los mil millones de pesos y la participación de más de 350 personas, entre ingenieros, arquitectos, maestros de obra, carpinteros, ebanistas y talladores. El proceso respetó la estructura original del inmueble y su valor histórico, permitiendo devolverle su esencia como escenario cultural.
El 23 de junio de 2001, el Teatro Imperial reabrió sus puertas con una temporada de música y teatro, iniciando una nueva etapa como escenario para la difusión de las artes, la academia y la cultura en la región.
Durante estos 25 años, el Teatro Imperial se ha consolidado como el principal escenario cultural del sur de Colombia, albergando conciertos, obras teatrales, festivales, encuentros académicos y actividades que fortalecen la vida cultural del territorio.
Para la Universidad de Nariño, este aniversario representa la confirmación de una apuesta institucional que ha trascendido el tiempo. La adquisición y recuperación del Teatro Imperial permitió rescatar un patrimonio que hoy continúa vivo gracias al compromiso permanente de la institución con la cultura, el arte y la preservación de la memoria colectiva.
En este sentido, la gestión actual de la Dra. Martha Sofía González Insuasti, rectora de la Universidad de Nariño, ha fortalecido la apuesta por la cultura, consolidando el Teatro Imperial como un escenario activo, con programación permanente y apertura a las expresiones artísticas locales, nacionales e internacionales. Su liderazgo ha permitido mantener vivo el espíritu con el que fue recuperado este espacio: la cultura como eje fundamental de la formación humana y del desarrollo regional.
Para Martín Alexander Caicedo Jurado, director del Teatro Imperial, el sentido de este escenario trasciende la infraestructura y los eventos culturales. Según explica, el Teatro Imperial de la Universidad de Nariño tiene como objetivo principal fomentar las diversas expresiones artísticas y culturales locales, regionales, nacionales e internacionales. Gracias a la conservación del inmueble como Patrimonio Arquitectónico de Colombia y máximo escenario cultural del departamento, se busca forjar un público gestor del cambio individual y colectivo a partir de la experiencia como espectador, proyectando valores éticos, culturales y cívicos que contribuyan a la exaltación de la cultura y al desarrollo de sus expresiones, con un equipo humano idóneo, comprometido y capacitado.
Bajo esta visión, el Teatro Imperial se consolida como un espacio de encuentro entre la academia, la ciudadanía y los artistas, donde la cultura se convierte en una herramienta de transformación social y fortalecimiento de la identidad regional.
A 25 años de su recuperación por parte de la Universidad de Nariño, el Teatro Imperial no solo celebra un aniversario: celebra una decisión histórica que salvó un patrimonio cultural invaluable. Hoy sigue levantando el telón como símbolo de memoria, identidad y compromiso con la cultura del sur de Colombia, demostrando que cuando una institución pública apuesta por el arte y el patrimonio, transforma su territorio y deja una huella para las futuras generaciones.





















