Editorial Universidad de Nariño comprometida con el ambiente laboral
La Editorial de la Universidad de Nariño, epicentro de las publicaciones, ha comprendido que la excelencia académica no solo nace entre imprentas y manuscritos, sino también en el bienestar de quienes los crean. En un mundo editorial donde el rigor y el cumplimiento de cronogramas suelen marcar un ritmo de trabajo intenso, esta dependencia ha decidido apostar por una estrategia de bienestar que trasciende la oficina. Al igual que grandes empresas globales que hoy priorizan la salud mental, la Editorial ha integrado la vida extra-laboral como un pilar fundamental de su identidad corporativa, reconociendo que un equipo equilibrado es el corazón de un ambiente laboral de calidad.
La rutina de edición y diseño se ve gratamente interrumpida por una agenda diversa que fomenta la desconexión necesaria y el reencuentro personal. Desde vibrantes partidos de fútbol que promueven la competitividad sana, hasta talleres de manualidades que exploran la sensibilidad artística. A esto se suman caminatas en el parque ambiental Chimayoy, jugar bolos, celebraciones de cumpleaños, participar en la eucaristía de acción de gracias, visitar la virgen de las lajas y salidas gastronómicas a restaurantes de la ciudad; momentos donde los cargos desaparecen y la conversación fluye de manera auténtica, permitiendo que diseñadores, monitores y funcionarios se reconozcan más allá de sus funciones técnicas.
Esta dinámica no es un hecho aislado, sino una estrategia, que ya lleva varios años, para el mejoramiento del ambiente laboral. Al romper las barreras físicas de la universidad y compartir en entornos informales, se disuelven las tensiones propias del día a día y se construyen puentes de comunicación más efectivos. Según tendencias modernas en gestión humana, estas actividades de integración reducen significativamente el estrés laboral y previenen el agotamiento. En la Editorial, esta filosofía ha transformado el clima organizacional en un espacio de confianza mutua, donde la colaboración surge de forma orgánica porque existe una base sólida de amistad y respeto compartido.
Finalmente, es imperativo exaltar cómo estas actividades extra-laborales se convierten en el motor que cohesiona y fortalece al equipo de trabajo de la Editorial Universidad de Nariño. Invertir en el tiempo libre del talento humano no es solo un acto de bienestar, es una declaración de principios sobre la importancia del recurso humano en la academia. Un equipo que se recrea unido es un equipo con mayor sentido de pertenencia, capaz de afrontar los desafíos editoriales con una resiliencia renovada. Al final del día, estas experiencias compartidas demuestran que detrás de cada gran libro publicado, hay un grupo de personas sólidas, integradas y profundamente humanas.
Hilbert Blanco Alvarez


























