Ser profesor, no necesariamente, es ser académico.
Ser académico no es solo trasmitir información, así como se transmite agua de una jarra a un vaso, ser académico es hacer parte del espacio en el cual se comparte información y se construye conocimiento, esto es, entender que los espacios de educación y formación son lugares en donde debe primar la democracia, el debate amplio y el compartir de ideas sin importar lo descabelladas que puedan ser, para lo cual es requisito indispensable la investigación y la autoformación constante.











