DEL AMOR DE MIS DIAS A MI VIDA PERDIDA
Y estamos nuevamente solos
Acaso algún día estuvimos con alguien
Acaso mi destino fueron los abrazos y besos de Perséfone
Extraño verte, pero no quisiera que mires lo que soy hoy
No podría mirar tus ojos sin que la vergüenza ahogue mi llanto
Solo fue el halo del viento,
los libros del stand y el vino en el aire,
la sórdida compañía del tiempo posado en mis ojeras,
como manifiesto último de los dias,
El tiempo que era….
que fueron y,
hoy se convierten en cenizas
Y estamos nuevamente solos, aunque seamos muchos








